
Primero el perfume, después las joyas
El perfume, las cremas y el sudor son lo que más opaca el brillo. Ponete tus productos, dejá que se absorban y recién ahí sumá tus joyas. Al terminar el día, sacalas antes de desmaquillarte.
Pequeños gestos para que tus joyas te acompañen mucho tiempo.

El acero es hipoalergénico y duradero. Aun así, cada piel es distinta: en algunas personas el pH puede opacar el baño dorado con el tiempo. Con estos cuidados, tus piezas se mantienen lindas por mucho más.

El perfume, las cremas y el sudor son lo que más opaca el brillo. Ponete tus productos, dejá que se absorban y recién ahí sumá tus joyas. Al terminar el día, sacalas antes de desmaquillarte.

Evitá mojarlas seguido: sacalas para bañarte, ir a la pile o al mar. Si se mojan, secalas enseguida con un paño de algodón o microfibra.

Para devolverles el brillo, pasales un paño suave y seco. Nada de productos abrasivos ni cepillos duros.

Guardalas por separado, en bolsitas o en un joyero, para que no se enreden ni se rayen entre sí. Y lejos de la humedad del baño.
Compartí tu Arena
Nos encanta ver cómo combinás tus joyas.
Ir a Instagram